#Nacionales

El Comité de Estabilidad Financiera concluye que el sistema financiero uruguayo se mantiene estable y resiliente

El Comité de Estabilidad Financiera, integrado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Banco Central del Uruguay (BCU), la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF) y la Corporación de Protección del Ahorro Bancario (COPAB), concluyó que el sistema se encuentra estable y es capaz de continuar apuntalando el desempeño de la economía, respaldado por adecuados niveles de solvencia, liquidez y capacidad de absorción de choques adversos.  

Esta evaluación del sistema financiero doméstico se realizó durante la reunión del martes 14 de julio, en la que se analizaron los riesgos macrofinancieros actuales y potenciales, así como las principales vulnerabilidades y la capacidad del sistema para mitigarlas.  

A nivel internacional, se identificaron riesgos asociados a tensiones geopolíticas persistentes, fragmentación del comercio global y condiciones financieras más restrictivas. Se abordaron la escalada del conflicto en Medio Oriente durante el primer semestre del año, con impactos sobre los precios de la energía, el transporte y las cadenas globales de suministro, la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones estratégicas entre Estados Unidos y China. A nivel de la región persisten los desafíos macroeconómicos en los países relevantes para Uruguay. 

También se analizaron aspectos asociados al cambio climático, la posible ocurrencia de un evento de El Niño de alta intensidad y el desarrollo de nuevas tecnologías financieras.  

En el ámbito local, se señaló que la evolución del crédito muestra un crecimiento moderado. El sistema financiero mantiene niveles de solvencia y liquidez adecuados y los ratios de morosidad permanecen reducidos desde una perspectiva histórica. Las pruebas de tensión realizadas indican que el sistema se encuentra bien preparado para absorber escenarios adversos hipotéticos. 

En este marco, el Comité ratificó su decisión de mantener su política de monitoreo continuo de los riesgos identificados y de continuar coordinando las acciones necesarias para preservar la estabilidad financiera.