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UTU Y CENTRO DE FORMACIÓN PENITENCIARIA IMPULSAN LA PROFESIONALIZACIÓN DEL PERSONAL CARCELARIO

UTU y el Centro de Formación Penitenciaria (CEFOPEN) firmaron este lunes un convenio para fortalecer la capacitación de policías, técnicos, administrativos y operadores penitenciarios, con el objetivo de profesionalizar su formación.

La jornada contó con la participación de la directora general de UTU, Virginia Verderese; el director técnico de Gestión Académica, Lic. Fernando Ubal; la directora del Centro de Formación Penitenciaria, Mag. Natalia Barraco; y en representación del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), la Dra. Ana Juanche.

Este convenio constituye una apuesta estratégica para fortalecer la educación en el sistema penitenciario, integrando formación profesional, educación y gestión. Asimismo, busca profesionalizar al personal, reconociendo su rol educativo y social mediante una capacitación continua y específica.

“Cuando dos instituciones se ponen de acuerdo para trabajar en conjunto en la formación es un ganar-ganar”, sostuvo Virginia Verderese. Según informó, la capacitación va dirigida tanto a los funcionarios penitenciarios como también a los docentes.

“Trabajar en un espacio penitenciario tiene sus particularidades, pero también hay aprendizajes en común, tanto de los docentes que hace muchos años trabajan allí como de los funcionarios. Entonces, para nosotros es muy importante generar un espacio de formación gestionada en conjunto”, consideró Verderese.

La idea, según dijo, es poder llegar al final del período con la capacitación de todos los funcionarios penitenciarios y de todos los docentes que se encuentran en el sistema.

Muchos de los funcionarios, informó Verderese, cuentan con formación en educación media básica, pero otros no, y es ahí cuando UTU tiene la posibilidad de generar acreditaciones de saberes.

“La formación será permanente. No es que habrá una carrera en particular. Eso es importante ya que muchas veces la dinámica de los espacios educativos son complejas y la cantidad de gente que hay muchas veces en esos espacios también”, explicó la directora general de UTU.

Sostuvo que la ventaja de la formación permanente es que las propuestas educativas se pueden pensar de acuerdo a los funcionarios, sus necesidades y también a las dificultades que se presentan.

Por su parte, la directora nacional del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Ana Juanche, celebró este acuerdo que permitirá consolidar la política educativa en contextos de privación de libertad, involucrando al personal y teniendo en cuenta sus propias trayectorias. 

“Eso permitirá que cuenten con mejor preparación y una formación pedagógica adecuada a los desafíos de un sistema profundamente complejo, como lo es el penitenciario en nuestro país”, dijo Juanche.

Agregó que este convenio tiene un sentido estratégico que apuesta a fortalecer el conjunto de recursos humanos que son la columna vertebral del sistema. También, dijo, se trata de un paso firme hacia una mayor articulación entre la educación, la formación profesional y el sistema penitenciario, “ejes fundamentales que, históricamente, han sido abordados en forma fragmentada y que en esta administración queremos hacerlo en forma integral”. 

En cuanto a la formación, contó que se va a abordar la profesionalización de los y las policías, la del personal técnico, el personal administrativo, y también operadores con especialización penitenciaria. “Se busca reconocer el rol fundamental que cumplen, no solamente en el eje de lo custodial, sino en la preparación de las personas privadas de libertad para su reinserción social, para lo cual la formación educativa es nodal”, dijo Juanche.

Sostuvo que el INR requiere contar con un centro de formación que sea profesional, que promueva y desarrolle competencias específicas, “pero también competencias técnicas sólidas, una formación sistemática y en una actualización permanente”. 

“Por eso, este convenio reconoce que trabajar en contexto de encierro implica saberes técnicos, pedagógicos y humanos altamente especializados. La formación es eje de la transformación”, consideró la directora del INR.

Juanche explicó que la formación profesional y continua del personal penitenciario tendrá un impacto positivo en sus desempeños y en el trato directo con las personas privadas de libertad. Asimismo, sostuvo que los docentes que trabajan en el sistema penitenciario también tendrán la posibilidad de desarrollar formación específica. 

“Este acuerdo implica el diseño y la implementación de propuestas de culminación de niveles, tanto para el ciclo de educación media básica como para el ciclo de educación media superior, dirigido a los funcionarios y las funcionarias del Instituto Nacional de Rehabilitación, teniendo en cuenta que el último censo arrojó que el 50% de este personal no ha culminado los ciclos educativos obligatorios”, sostuvo.

Y agregó: “Es una construcción conjunta y de codiseño junto con UTU, porque este convenio pone en el centro el trabajo colaborativo entre las instituciones. No solamente se trata de transferir capacidades, sino de construir respuestas interinstitucionales pertinentes y atinadas para el desafío que enfrentamos”, dijo Juanche.