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DÍA DEL RUIDO: LOS DAÑOS OCULTOS QUE VAN MÁS ALLÁ DE LA AUDICIÓN Y QUE AFECTAN LA SALUD

En el marco del Día Internacional de Concientización sobre el Ruido, que se conmemora el 29 de abril, la Sociedad de Otorrinolaringología del Uruguay (SORLU), integrante de la Sociedad Anestésico Quirúrgica (SAQ), y el Banco de Seguros del Estado (BSE) advirtieron sobre los efectos nocivos que tiene la contaminación sonora en la salud de la población uruguaya.

Según indicaron, el ruido no es solo una molestia ambiental, sino que es un problema de salud pública con consecuencias físicas y psicológicas documentadas.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición prolongada a niveles de ruido superiores a los 70 decibelios (dB) puede generar daños irreversibles. En Uruguay, el tránsito, las obras de construcción y el uso inadecuado de dispositivos de audio personales son las principales fuentes de riesgo, aseguran los expertos, a lo que se suma también exposición al ruido en el medio laboral. En nuestro país, la vigilancia de la salud auditiva laboral está a cargo del Hospital Banco de Seguros (HBSE).

Carina Almirón, presidenta de la SORLU; Gonzalo Lago, integrante de la Sociedad y Rosario Eugüi, especialista en Otorrinolaringologías del HBSE, enfatizan que el impacto del ruido trasciende la pérdida auditiva.

Además de poder generar daños irreversibles en la audición, sostienen que la exposición constante a niveles elevados de sonido se vincula directamente con diversas alteraciones, como pueden ser: trastornos del sueño, que pueden provocar dificultad para conciliar el sueño y fragmentación del descanso; efectos cardiovasculares, como aumento de la presión arterial, arritmias y aumento del riesgo de enfermedades isquémicas; e impactos sobre la salud mental y el metabolismo, al incrementar los niveles de estrés, irritabilidad, ansiedad, dificultades en el aprendizaje en niños, trastornos inmunes y del sistema endócrino.

En el ámbito laboral, la vigilancia de la salud auditiva en Uruguay está a cargo del Hospital Banco de Seguros del Estado (HBSE), a través de su Programa de Vigilancia Epidemiológica de Población Expuesta a Contaminación Sonora Laboral, a cargo del equipo conformado por especialistas en otorrinolaringología y en fonoaudiología.

En ese sentido, la licenciada en fonoaudiología Virna Martínez, explicó que este programa se enmarca en la reglamentación vigente sobre Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) y contó que en el país existen herramientas normativas con las que cuentan los trabajadores para el cuidado de la seguridad y salud en el trabajo.

Según dijo, esa normativa establece que todo trabajador que se encuentre expuesto a niveles de presión sonora igual o mayor a 80 decibeles en jornadas de 8 horas o más, deberá ser monitoreado mediante audiometría una vez por año.

En caso de detectarse alteraciones que sugieran un daño auditivo por ruido, los estudios serán elevados por expediente desde la empresa o por parte del trabajador al HBSE para evaluar una posible hipoacusia profesional.

“Allí, el equipo técnico realiza la evaluación del trabajador mediante examen y estudio auditivo y de entender que existe una posible configuración de sordera laboral, el Área Administración de Riesgos realiza una investigación, a fin de establecer si las condiciones y el medio ambiente de trabajo configuran el nexo causal”, indicó Martínez.

La experta informó que en aquellos trabajadores que se establezca una sordera con nexo causal laboral, se evaluará el grado de incapacidad y se procederá al reconocimiento de la enfermedad profesional, otorgando al trabajador la posibilidad de generar diferentes derechos según corresponda, entre ellos la posibilidad de solicitar audífonos.

Los expertos realizaron una serie de recomendaciones para proteger la salud auditiva de la población, que, según afirman, “son sencillas pero eficaces”.

Una de ellas es utilizar auriculares a no más del 60% del volumen máximo y por no más de 60 minutos al día. Otra es alejarse de fuentes directas de ruido, como parlantes en eventos, maquinaria, entre otros. También recomiendan realizarse chequeos regulares, o consultar con un especialista ante la aparición de sensación de pérdida auditiva, de oído tapado o zumbidos permanentes.

Los especialistas también exhortan a la población a dedicar al menos 60 segundos al día a un espacio sin ruido y disfrutar de jornadas alejadas de centros con contaminación acústica.

En cuanto al trabajo, recomiendan implementar medidas preventivas como la adecuación, mantenimiento o sustitución de equipos generadores de ruido; soluciones de ingeniería orientadas a la atenuación de los niveles de presión sonora; limitación de los tiempos de exposición de los trabajadores; y fundamentalmente la provisión y control del uso adecuado de protectores auditivos. Asimismo, proponen la implementación de programas sistemáticos de vigilancia de la salud con evaluación audiológica periódica mediante audiometría, acompañada de instancias de información y capacitación.

“El silencio es un recurso escaso en nuestras ciudades, pero es vital para nuestro bienestar. La prevención es la herramienta más potente que tenemos para evitar la hipoacusia inducida por ruido, una condición que es 100% prevenible, pero irreversible una vez instalada», sostuvo Martínez.